Tu dinero, seguro; tus cuentas, a la vista
Un fondo de clase funciona gracias a la confianza entre familias. Hemos hecho ClassFund.Club para que esa confianza no dependa de la palabra de nadie: lo que puede pasar está limitado desde el diseño, y lo que ha pasado queda por escrito.
Nunca podemos mover tu dinero
La conexión con el banco es de solo lectura. La da el delegado en el propio banco, y la puede quitar cuando quiera. En ClassFund.Club no hay nada que pueda hacer un pago, así que ni un error ni alguien que se cuele pueden mover el dinero de la clase.
El dinero se queda todo el tiempo en la cuenta de la clase. El único pago que cobramos es el del plan, con tarjeta, en la página de pago de Paddle, nuestro revendedor. El número de la tarjeta se queda en Paddle; nosotros no lo vemos nunca.
Cada uno ve solo lo suyo
Lo que puede ver cada persona depende de su papel en la clase, y nuestro servidor lo comprueba en cada petición, una por una. Cambiar una dirección en el navegador no deja a nadie ver las cuentas de otra familia.
- Cada familia ve a sus hijos, y nada de los de los demás.
- El profesor apunta los gastos y no ve nunca el saldo ni los pagos de una familia; del banco, solo los pagos con tarjeta de una cuenta que el delegado le vincula.
- El delegado ve todas las cuentas, porque alguien tiene que llevarlas.
- En los gráficos, las demás familias salen con un número, nunca con su nombre.
Cada cambio deja rastro
Cada clase tiene su propio historial de cambios: quién ha entrado y cómo, qué invitaciones e informes se han enviado, qué ha traído cada actualización del banco y cada extracto subido, y cada gasto, reparto y cambio de saldo, con quién lo ha hecho y cuándo. Los delegados pueden abrirlo cuando quieran.
También guardamos cada correo que envía la aplicación, ordenado por clase. Y una clase no puede desaparecer sin más: antes de borrar nada, sus delegados reciben por correo un informe final con las cifras y todas las cuentas completas.
El historial de cambios se guarda 18 meses desde cada anotación y después se borra solo, o antes, junto con la clase.
Cuentas abiertas para todas las familias
En un bote común, lo importante es que todo esté a la vista. Cualquier familia puede abrir los tiques de un gasto, ver cada pago y cada gasto en el saldo de su hijo y mirar en los gráficos en qué se ha ido el dinero de la clase. El informe mensual lo junta todo en un correo.
Tus datos se quedan en la UE
La aplicación, su base de datos y sus copias de seguridad funcionan dentro de la Unión Europea. Las copias van cifradas y se guardan aparte del sistema en marcha.
- No guardamos contraseñas: entras con Google o Microsoft.
- No guardamos números de tarjeta: los planes se pagan en la página de Paddle.
- Sin publicidad ni perfiles, y no vendemos ni cedemos los datos de nadie para marketing.
- Solo contamos las visitas con Google Analytics si nos dices que sí.
Quién responde de qué
Los padres de la clase deciden qué entra en ella: qué niños, qué familias, qué cuenta del banco. Por eso, de los datos de la clase, el responsable del tratamiento son ellos, y nosotros los tratamos por su cuenta como encargados. De tu propia cuenta y de la facturación, los responsables somos nosotros.
Puedes pedirnos una copia de tus datos, que los corrijamos, que los borremos, que limitemos su uso o que te los demos en un formato que puedas llevarte. Y si crees que hemos hecho algo mal, puedes reclamar ante la autoridad de protección de datos de donde vives: en Hungría es la NAIH.
Los documentos completos
Esta página es un resumen para entendernos. Los documentos que valen son estos, y de ellos sale todo lo que pone arriba.